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domingo, 12 de agosto de 2012

PEDRITO Y EL ARPA MAGICA


Pedrito salto feliz a tierra, esta vez le pareció el mas bello de los mundos, pero rápidamente decidió ir tras un árbol. Sentado comiendo su merienda, sentía el fresco aroma a hierba mientras repasaba sus planes, existía un problema que no lograba resolver,¿ como desharía del gato?, seguro lo olería, además ya sabía por dónde entro, en eso estaba cuando escucho:



-        ¿Quién eres pequeñín? – Le dijo un gato anaranjado

A Pedrito le dio un salto el corazón, latía tan rápido que no le permitia hablar, tomo un spray de pimienta con una mano tan temblorosa que casi se le cae. Era lo único que llevo para casos de emergencia.

-        No te asustes amiguito, no soy más que un simple gato que se gana la vida, y en general no como humanos y menos a uno flacucho como tú. Dijo sentándose al lado de un Pedrito atónito.

-        Quiero un trago de leche ¿no tendrás uno por ahí?


Pedrito le paso una caja de litro que el enorme gato se la tomo como si fuera un vaso.

-        Mmmm, esto es vida ....¿no hablas mucho eh muchacho? ¿te comieron la lengua los ratones? Jajajajajaja

A Pedrito que nada le molestaba mas que se burlaran de él, le dijo,

-        Estaba pensando y me interrumpiste.

-        ¿en qué estabas tan concentrado? Le dice el gato levando una ceja en forma bastante burlesca.


Era un gato muy raro, vestia botas y sombrero. Pero se veía confiable y simpático, Pedrito estaba pensando si confiaba o no en él.

-        Vamos, .. No soy más que un simple gato que se gana la vida,  se escuchar y hablar …. Miauuuuu.

-        Bueeeno, el tema es que tenía unas habichuelas mágicas… (dijo Pedrito medio tartamudo?
-        ¿habichuelas mágicas?, jajajajajajaja, eso son sólo un cuentos de niños. Dijo el gato mirándolo atonito.


-        Nooo, si es verdad, hace unos dias en la noche cayeron a tierra y en la mañana había un enorme árbol por el que subí y llegue acá, y fui al castillo del gigante, entré, había un enorme y malvado gato gris, le dice mirándolo de reojo, el gato anaranjado parecía muy interesado. Logre esconderme y la ogra lo agarro de la espalda y lo tiro por la ventana. ( el gato ensombrerado arrugo el entrecejo)

-        Debo volver a entrar al castillo a buscar algo pero …hay un chiquitín, ligerin, pequeñín, problemita…. "El gato"  termino el otro gato.
-        ¿quieres sobrevivir? Necesitas un Plan- dijo el gato, muy feliz, ves estas Botas, son un símbolo de honor y justicia, dijo muy ufano. Soy un gato aventurero, eso significa que me gustan las aventuras dijo muy orgulloso.
Conversaron largo rato, sobre las entradas al castillo y las aventuras del gato, juntaron un montón de cuerdas para entradas y salidas.

El gato se tomo el otro litro de leche, Pedrito un poco de fruta y partieron.
El gato con botas no pregunto mucho, no le gustaban algunos ogros, él había conocido sólo un ogro bueno, y ya había escuchado cosas muy feas de este ogro de las hadas del bosque, de las sirenas del estanque, tanto que ni los pajaritos se acercaban a él. Así que decidido ayudar al chicuelo.

Una vez que llegaron al castillo lanzaron un cuerda que dejaron muy bien amarrada al árbol, el plan era que don Gato con Botas, como se hacia llamar, se encargaría del gato gris, y se marcharia, hasta ahi llegaba su colaboración. Y Pedrito haría lo que fuera tenia que hacer.

Al Gato con botas no le gustaba meterme en los asuntos privados de los demas.
El gato trepo con una habilidad que a Pedrito lo dejo con la boca abierta, como si lo supiera el ensombrerado lo miro, le guiño el ojo, golpecito al sombrero y salto adentro.


Antes que se diera cuenta tenia a un gato en posición de pelea, en menos de lo que tarda un pestañeo, nuestro gato atigrado estaba sentado en una ventana, mientras el gris pasaba de largo en su ataque.
-        ¿pero que tenemos aquí? ¿si no es una bella damisela?  En un brinco estaba en el suelo, y le hacia reverencia con su sombrero, buenas tarde bella señorita, gustaría usted bailar conmigo.
Nuestro amigo gatuno quedo tan asombrado con al habilidad de esta chica, su mirada fiera y aventurera. No se diga que él es quedado. De inmediato la invito a huir con él a un mundo lleno de aventuras, ella ni corta ni perezosa acepto.
 Ni decir el asombro de Pedrito cuando los vio deslizarse juntos por la cuerda la gata gris por estuvo a un segundo estuvo de ensartar a Pedrito en sus garras si el Sr. Con Botas no la detiene, “calma chica, hagamos el amor no la guerra”.
     
Miauuu, Miauuuu, te dejo ir con la condición que liberes la chica,
-        Si, si, si dijo Pedrito sin saber de que le hablaban.


 
-        Lo sabré si no lo has hecho le dijo la gata mirándolo y relamiéndose.
-        Cuidado muchacho, dijo el gato atigrado, una promesa es una promesa si no cumples, esta vez no la detendré.
 El suelo retumbo y se escucho una voz que parecía un trueno “mujer, quiero mi cena”
-        Es hora de irnos querida – antes que Pedrito se diera cuenta habían desaparecido, aun sentía la mirada de la gata, ¿Qué chica? Parece que se había metido en un lio peor, esperó a que el ogro pidiera sus monedas, en lo que el tardara en subir hasta la ventana, el ogro estaría dormido. Pero lo escucho fue…
-        Mujer tráeme mi arpa cantora, mas le vale que lo haga mejor que la otra vez o la tiro al fuego.

Si bien no era lo que esperaba empezó a subir, quizás el arpa era de oro.
Estaba agotado cuando llego arriba, se escondió detrás de un pedazo de cortina.
-        Huelo carne humana – dice el  ogro parándose

La ogra pone sobre la mesa un chica arpa,
-        el arpa parecía de oro, pero  .... ¿pegada a una chica? ¿seria esa la chica que hablaba la gata, ufff se veía grande

-        Hombre!!!! Me tienes harta, me paso el dia fregando y fregando, limpiando cada rincón ¿crees que no habría visto un humano? – le dice con las manos en las caderas- ¿Y que haces tú? ¿agradeces mi esfuerzo, alabas mi comida? Nooooo, lo dejas todo echo un asco – le dice – mostrándole las botas manchadas de barro por todo le piso. Sin esperar respuesta salió dando un portazo.
El otro olfateo un par de veces y no muy convencido se sentó frente al arpa.
-        ¡Canta!!!!! Y mas te vale que lo hagas bien o te tirare al fuego, le dice mostrándole la chimenea donde ardían unos leños.
La pobre arpa desentono la primera letra de los nervios que tenia, el ogro la iba a tomar cuando ella empezó a cantar una alegre canción y luego unas muy suaves mirando al ogro.


Pedrito gracias a los nervios no se durmio con las canciones, se asomo despacito, el arpa lo vio y dejo de cantar, Pedrito logro hacerle una seña con un dedo sobre los labios,  ya que el ogro abrió un ojo, el arpa siguió cantando y el ogro  roncando. Pedrito se deslizo hábilmente por la cuerda como muchas veces hizo en el colegio, hizo señas que cantará mas alto, asi lo hizo la chica-arpa, y Pedrito pudo lanzar su cuerda ancla y escalar a la mesa. El ogro olfateo y siguió durmiendo. Muy, muy despacio Pedrito se acerco y le dijo a la chica arpa que la iba a rescatar, pero ella debía seguir cantando mas suave cuando tocara el suelo, suave, suave, para que no despertara.
Con gran habilidad y el máximo de sus esfuerzos logro bajar primero el arpa, bajar él no costo nada. El arpa no dejaba de cantar, pero su cara era de un terror sin nombre. Pedrito nuevamente amarro a el arpa y  con un sistema de poleas la subió, al llegar arriba ella se agarraró de las cortinas, para el último impulso y para quedó parada en el borde de la ventana, Pedrito, que después el tamaño esfuerzo que le significo subir el arpa, subir él le parecio casi nada, si no fuera por sus adoloridos brazos y espalda.

Ahora debian bajar la ventana. La chica-arpa miro a Pedrito muda de terror, rápidamente él le hizo una seña para que siguiera cantando suavemente. El arpa no se podría deslizar sóla por una cuerda recta. Muy preocupado Pedrito miro a su alrededor. Y sonrió.
Muy despacio y voz baja le explico al arpa:

          - No debes dejar de cantar, te sujetaras con manos y pies de la cortina - ella lo miro alarmada, pero no paro de cantar-  igual iras amarrada- prosigio Pedrito-  y te sostendré como lo hicimos en la mesa, pero será mas fácil y no te golpearas, nunca dejes de cantar, subes un poco el tomo para que el ogro te siga escuchando, cuando este yo abajo puedes callar.
Así con mucho esfuerzo, sudando y con los guantes rotos logro dejar abajo a el arpa sana y salva. Ni penso en bajar elegantemente de pie como quien se desliza por una patineta, como hizo el gato, con trozos de cortinas se envolvió brazos y piernas, imitando a los bomberos fue bajando por la cuerda principal.

¿y ahora? ¿cómo se llevaba esta arpa?, miro a todos lados, mientras pensaba, maldito gato, debió quedarse a ayudar.

Miro por todas partes, revisando con lo que contaba, de su mochila saco su skate, puso la chica-arpa encima, quedaba un pequeño espacio para él, sujetando al arpa se lanzo a correr por el camino principal, hacia ruido, pero tampoco tanto. Llegando a los arboles la chica le dice que se metan en los árboles

         - "¿con el skate?" - Pregunto Pedrito

        - Si, es muy importante - dijo la chica - ahi recibiremos ayuda

        No muy convencido Pedrito empujo el arpa hacia unos arboles muy verdes, , mientras ella iba con un canto rarisimo. Esta muy loca la pobre penso Pedrito, costaba mucho mover el skate en le pasto y mas encima iban dejando rastro, se lo iba a decir cuanod cayo de lado, ella emitio un sonido pareciod a un gorgeo un par de veces, unos pájaros le respondieron, mientras tanto con un esfuerzo máximo Pedrito la puso de pie, ¿Qué esta arpa tonta pensaría que los pájaros los ayudarían?, le la amarro como si ella fuera una carreta y él un burro de carga. ¿Qué lindo, no?  Como se reirían sus amigos si lo vieran ahora, jalando un arpa humana en medio de una selva.
El arpa volvió a gorjear, se escucho un gorgueo mas cerca, un mosquito pico a Pedrito en el cuello….. y su cuerpo se derrumbo sobre la suave y mullida alfombra de pasto


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